El trabajo duro, la devoción por la viña y el respeto a nuestra tierra volcánica acaban de recibir el mayor reconocimiento internacional posible. En la última edición del prestigioso certamen Mondial des Vins Extrêmes 2026, organizado por el Cervim para premiar la auténtica viticultura heroica, la Bodega Comarcal Valle de Güímar ha vivido una jornada que quedará grabada para siempre en nuestra historia.

Volvemos a casa con los máximos galardones del concurso, demostrando que lo que nace en las pendientes imposibles y el suelo volcánico del Valle tiene un carácter único capaz de medirse y vencer entre miles de propuestas de todo el planeta.
La mejor bodega de España y el vino mejor valorado del certamen
Entre todos los reconocimientos otorgados por el panel internacional, dos distinciones brillan con luz propia:
- Premio Especial CERVIM 2026: Nos han elegido como la Mejor bodega de España, un reconocimiento al proyecto global, a la constancia de años y al compromiso colectivo de todo nuestro equipo.
- Gran Premio CERVIM 2026: Nuestro Pico Cho Marcial Afrutado ha alcanzado la puntuación más alta de todo el concurso a nivel mundial, alzándose con el galardón absoluto entre todas las referencias participantes.
Este éxito rotundo de Pico Cho Marcial confirma que un vino pensado para disfrutar, compartir y celebrar en cualquier ocasión guarda dentro de sí la máxima calidad y toda la autenticidad de nuestra tierra.
Un palmarés extraordinario: el triunfo de dos estilos
Junto a los máximos trofeos, nuestro medallero en esta edición refleja el nivel excepcional tanto de la elegancia sofisticada de Brumas de Ayosa como del carácter volcánico de Pico Cho Marcial.
Gran Medalla de Oro:
- Pico Cho Marcial Afrutado
- Brumas de Ayosa Blanco Sobre Lías
Medalla de Oro:
- Pico Cho Marcial Blanco Seco
- Brumas de Ayosa Afrutado
- Brumas de Ayosa Marmajuelo 100%
- Brumas de Ayosa Malvasía Aromática Dulce
- Brumas de Ayosa Blanco Seco
- Brumas de Ayosa Espumoso Brut Nature
- Brumas de Ayosa Espumoso Malvasía 100%
Desde la complejidad de nuestros espumosos y varietales hasta la viveza de nuestros blancos jóvenes, cada botella premiada cuenta la misma historia: el triunfo del esfuerzo frente a la dificultad del terreno.
Un reconocimiento directo a nuestras familias de viticultores
La viticultura heroica no es un concepto abstracto: tiene nombres y apellidos. Es el trabajo diario de mujeres y hombres que cuidan cada viña en terrazas escarpadas, desafiando desniveles y vientos, donde la máquina no entra y cada racimo se recoge a mano.
Este triunfo pertenece, antes que a nadie, a cada viticultor y viticultora de nuestra bodega. Sin su dedicación, su paciencia y su sabiduría transmitida durante generaciones en el Valle, nada de esto existiría. Cada medalla de oro es el resultado directo de sus manos sobre la tierra.
Un brindis compartido con todos ustedes
Este premio también es de cada una de las personas que descorchan una de nuestras botellas en sus comidas, en sus celebraciones o en la tranquilidad de su casa. Gracias por creer en lo nuestro, por acompañarnos en cada cosecha y por llevar el orgullo de nuestros vinos tan lejos.
Seguiremos cuidando cada viña con la misma pasión de siempre, llevando la esencia pura del Valle a cada copa. ¡Salud y a celebrar juntos este momento histórico!